El número de becarios cotizando se triplica en dos años hasta los 70.000 gracias al cambio normativo


He aquí otro ejemplo de miseria laboral. Personas contratadas como becarias cobrando por ello un sueldo mísero y asumiendo responsabilidades en las empresas, para ahorrarse éstas parte de la cotización a la Seguridad Social y así se evitan contratarles bajo un contrato de formación o de prácticas en el peor de los casos, a la vez que se maquillan las tan alabadas cifras del paro por parte de algunos grupos políticos. Se recurren a artimañas de muy dudosa legalidad y con esto el Gobierno pretende hacer buena una gestión pésima en las políticas de empleo, donde cada vez más se produce la desigualdad, precariedad y esclavitud laboral. Esta es la recuperación que queremos? 

Miguel Martín
Área de comunicación Somos Sindicalistas Comunidad de Madrid

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Desde que los tribunales aclararon en 2013 que las empresas deben cotizar por sus becarios, el número de personas que hacen este tipo de prácticas se dispara

La cifra no incluye a los becarios que no reciben contraprestación económica y por los que las empresas no tienen la obligación de cotizar

Detrás de muchas de estas becas se encuentran trabajos estructurales que deberían ser cubiertos con contratos

En España cotizan 70.000 becarios (EFE)


Inés lleva tres años en la misma empresa. El primer año y medio lo pasó como becaria: 300 euros por una jornada de seis horas diarias. "Me renovaron el convenio una y otra vez para que pudiera seguir siendo becaria", dice. Hasta que un día, una inspección de trabajo se presentó en su oficina a petición de un sindicato. Varios becarios -entre los que estaba Inés- fueron contratados, otros, que también estaban en fraude de ley, no fueron renovados. "A día de hoy la empresa sigue teniendo becarios, la empresa ha hecho un ERE y necesita mano de obra", explica.

Según los últimos datos de la Seguridad Social, unas 70.000 personas cotizan actualmente como becarios: hacen prácticas curriculares -ligadas a una titulación- o extracurriculares por las que reciben una contraprestación económica. De esa cifra, por tanto, quedan excluidas las personas que están en becas por las que no reciben una ayuda económica, que no cotizan a la Seguridad Social.

Las cifras actuales del Ministerio de Empleo muestran que hace dos años el número de becarios que cotizaban a la Seguridad Social era cercano a 24.000. En 2013, el Tribunal Supremo restableció la obligación de las empresas de cotizar por los becarios que recibieran contrapartida económica y la Seguridad Social fijó las nuevas instrucciones. Desde entonces, esa cifra ha ido creciendo hasta estabilizarse en 70.000 becas mensuales.

En la Oficina Precaria denuncian la precariedad que hay detrás de muchas becas. En los últimos meses se han reunido con colectivos universitarios y se han dirigido a las universidades para exigir calidad y más controles en las prácticas curriculares y extracurriculares.

"Creemos que las becas extracurriculares deberían dejar de existir y que solo existan las curriculares, que estén ligadas a tu programa de estudios. De la otra forma las prácticas se usan de facto como si fueran contratos de formación: las empresas buscan gente formada para integrarles en sus rutinas de trabajo. Los becarios llegan, hacen su trabajo, la mayoría de veces sin que les den formación y sin que el tutor que deben tener ejerza como tal, y asumen responsabilidades", asegura María Montero, de la Oficina. Montero apunta a que su uso, además, se está extendiendo a sectores en los que la figura del becario era hasta ahora desconocida y donde su existencia tiene poco sentido, como el alquiler de coches o las conserjerías.

Ana Requena Aguilar

eldiario