La marcha de los bomberos en huelga llegará a Madrid el 5 de septiembre


Bomberos forestales desfilan por Zaragoza. /PABLO IBÁÑEZ (ARAINFO)


Tras una serie de paros parciales, el 28 de julio comenzaba la huelga indefinida de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF), unidades de bomberos repartidas por todo el Estado encargadas de hacer frente a los grandes incendios forestales. La primera huelga indefinida de la historia de los bomberos forestales en plena campaña de incendios, según reconoce el sindicato ATBRIF, fue convocada después de que se agotaran todas las vías de negociación con la empresa pública Tragsa. “Es algo que hemos intentado evitar por todos los medios, pero a lo que hemos tenido que llegar tras no dejarnos más opción y al ser nuestra única herramienta”, afirmaban los trabajadores en un comunicado.
Los trabajadores, que llevan más de un mes en huelga, reclaman que se les reconozca la categoría profesional de bomberos forestales 
Los trabajadores, que llevan más de un mes en huelga, reclaman que se les reconozca la categoría de bomberos forestales y una segunda actividad para aquellos que por edad o por lesión no puedan seguir desempeñando esta labor. “¿Es acaso razonable trabajar en incendios como lo hacemos en las condiciones pésimas que tenemos? ¿Es acaso razonable que nosotros cobremos una cantidad irrisoria mientras nos jugamos la vida? ¿Es razonable que otros en sus asientos de piel, con aire acondicionado en la oficina cobren más de 100.000€ digan que nuestras peticiones no son razonables y/o alcanzables?”, denuncian los bomberos en huelga.

“Veintitrés años luchando por el medio ambiente y un mes en huelga indefinida”. Con este lema y con música épica, los bomberos forestales convocaban con un vídeo la Marcha Negra de las BRIF, que llegará el 5 de septiembre a Madrid para reclamar condiciones económicas y laborales dignas y medios para el trabajo que desempeñan.

Unas reivindicaciones que han chocado, según denuncian, una y otra vez con los altos cargos de Tragsa y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. En el caso de Tragsa, los trabajadores de las BRIF no han dejado de denunciar los recortes de personal y sueldo que ha sufrido esta empresa pública dependiente de la SEPI. Unas medidas de austeridad que no concuerdan con los abultados sueldos de los altos directivos de Tragsa: el presidente del grupo cobró 183.205,07 euros brutos, según la web del grupo, y unos 200 directivos cobraban más que Mariano Rajoy en esas fechas, según informó CC OO.