El racismo de baja intensidad sigue instalado en la búsqueda de empleo y vivienda


Manifestación de manteros en Barcelona. /RAMÓN FORNELL / GROUNDPRESS



En 2014 se presentaron 105 denuncias en las Oficinas de Información y Denuncia (OID) de SOS Racismo por causas relacionadas con el racismo social: denegación en el acceso tanto a servicios públicos como privados (sanidad, vivienda u ocio) o la discriminación laboral por razones de sexo, origen o color de piel.
En la presentación del Informe Anual 2015 sobre el racismo en el estado español, Mikel Mazkiarán, Secretario de las Federaciones de SOS Racismo a nivel estatal, ha alertado sobre esta vertiente del racismo o "racismo de baja intensidad", que se manifiesta en "actuaciones no explícitamente discriminatorias en muchos casos, pero donde el elemento discriminatorio está escondido".
La búsqueda de empleo y vivienda son dos de los ámbitos donde más se manifiestan estas conductas. "Los datos muestran que la tasa de desempleo es superior para la población inmigrante, siendo ésta alrededor de un 32%, 13 puntos porcentuales por encima de la población nativa", según el informe de SOS Racismo. 
Hoy todavía es habitual ver en webs de anuncios ofertas como ésta que recoge el estudio: "Tienda de ropa mayorista busca una persona para trabajar como encargado del sector de cajas. La búsqueda se orienta a personas con experiencia previa en el manejo de personal a su cargo, manejo de cajas (cambios, dinero, ingreso, egreso, arqueos, reinicio de sistemas, etc), dinámicos y con inglés fluido. Oferta de empleo solo para ciudadanos españoles. Buena paga y buen sistema de bonificaciones".
"Sí nos podemos encontrar con el mensaje claro y directo del dueño o la dueña de no alquilar a personas extranjeras"    
"El acceso a la vivienda, a través de las inmobiliarias, constata que también existe esa discriminación, velada, en la medida en que se ponen impedimentos, se disuade a la persona extranjera a que vaya a alquilar una vivienda y, en no pocas ocasiones, sí nos podemos encontrar con el mensaje claro y directo del dueño o la dueña de no alquilar a personas extranjeras", explica Mazkiarán.
Un escenario habitual suele ofrecer el piso en venta o alquiler sin ningún requisito relacionado con cuestiones de origen o raza, para luego descartar a la persona interesada si ésta no tiene nombre o acento españoles.
En cuanto a la discriminación en los espacios de ocio, en 2014 SOS Racismo España realizó un testing –acciones habituales en SOS Racismo a nivel internacional- en seis ciudades (A Coruña, Barcelona, Bilbao, Donostia, Oviedo y Zaragoza) para comprobar la discriminación en el acceso a locales de ocio nocturno. Los resultados constataron que Barcelona y Bilbao fueron las ciudades donde más denegaciones de entrada o diferencias de trato hubo, con cuatro casos cada una; Oviedo, por otra parte, no registró ninguno.

Racismo desde las instituciones

De las 330 incidencias recogidas en las OID, 77 corresponden al tipo de "racismo institucional". En los distintos tipos de discriminación, la que proviene de instituciones y organismos de la Administración es la que más denuncias recibe.
El informe de SOS Racismo señala que, de estas 77 denuncias, 47 están relacionadas con todo trámite de extranjería; 15 con problemas relacionados con la concesión de nacionalidad y siete con Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Las ocho restantes derivan de problemas o incidentes relacionados con gestiones en organismos institucionales.
'Limpiando Badalona' fue el lema de la campaña electoral para las municipales del PP en esa localidad, con Xavier García Albiol a la cabeza. El que fuera alcalde de Badalona no ha ocultado su aversión a las personas migrantes, vengan de donde vengan: "Yo no consentiré, como ha ocurrido en los últimos ocho años, que se pongan a rezar y a hacer oraciones 500 personas cada viernes, y 2500 para el Ramadán".
Desde SOS Racismo preocupa su ascenso en el PP catalán: "Nos parece que es la persona menos indicada para liderar el PP en Catalunya. Ese puesto lo que viene a indicar es que el PP apuesta por un discurso anti-inmigración, al menos en esta comunidad", señala Mazkiarán.    
Desde la organización también han querido mostrar su preocupación por lapropagación del discurso del odio y la intolerancia a través de las redes sociales.
Así, Mazkiarán reclamó "herramientas legales que hoy día no tenemos para poder combatir auténticas barbaridades que se vierten en las redes sociales hacia colectivos y, en especial, al colectivo musulmán".