El Ayuntamiento de Madrid aprueba remunicipalizar la funeraria de la capital

Manuela Carmena, en una imagen de archivo


La empresa funeraria de Madrid volverá a ser completamente pública a partir del próximo mes de septiembre. Así lo ha anunciado este jueves el equipo de Manuela Carmena que ha alcanzado un acuerdo para el cambio de gestión en el Pleno del Consistorio. Según la propuesta presentada, la empresa tendrá un capital 100% municipal y los 529 trabajadores en activo en la actual empresa -de régimen mixto junto a Mapfre- pasarán a prestar sus servicios para la empresa pública.
La funeraria de la capital fue protagonista de uno de los mayores escándalos de la época de José María Álvarez del Manzano. En 1993 fue vendida y, por lo tanto semiprivatizada, por la cantidad de 100 pesetas. El contrato que se alcanzó con la sociedad privada se extinguía el próximo 15 de septiembre y, a pesar de las reticencias de la aseguradora, el Consistorio decidió remunicipalizar la empresa y así lo anunció a mediados de septiembre del año 2015.
Por el momento, el Ayuntamiento de Madrid controla el 51% de la funeraria y Funespaña -perteneciente a Mapfre- el 49% restante. La funeraria municipal es una empresa rentable que genera beneficios cada año y el Consistorio, según su estudio económico, espera que la tendencia continúe.
En el año 2014 la funeraria logró un beneficio neto de 48.985 euros, un 41,2% más, que destinó a reservas, tras facturar 49,4 millones. El pasado año, Funespaña ingresó 337.336,55 euros en concepto de "gastos de gestión" vinculados al beneficio antes de impuestos de la funeraria madrileña, que fue de 1,34 millones, siete veces más que un año antes. Tuvo unos gastos de personal de 30,6 millones, una flota de 111 vehículos y 531 empleados (496 de ellos, fijos).
"La remunicipalización de la que hasta ahora era una sociedad mixta supone una ventaja económica clara", dice el equipo de Carmena en un comunicado. Según el mismo documento, se dejará de pagar al socio privado el canon de gestión, que estaba fijado en un 20% de los beneficios antes de impuestos.